Tres consorcios nacionales se presentaron, pero no ganaron la licitación
La Federación de Empresarios Privados de Tarija y la Cadeco coinciden en que las empresas nacionales tienen la capacidad para encarar proyectos civiles de magnitud, sin tener que acudir a extranjeros

Tanto la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), como la Cámara de la Construcción (Cadeco) de Tarija, han expresado su preocupación por este hecho, pues aseguran que las empresas nacionales tienen la capacidad para encarar ese tipo de proyectos.
“Estas cosas no acabamos de entender, es delicado hablar de reactivación económica, decir que Bolivia se debe construir con los bolivianos, cuando en este tipo de mega obras o mega inversiones lo primero que se hace es darles la oportunidad a extranjeros y que los recursos se vayan afuera”, lamentó el presidente de la FEPT, Marcelo Romero.
Romero hizo énfasis en que al contratar a una empresa extrajera, ésta suele sacar toda la utilidad al proyecto y que el único beneficio para la región es el trabajo en mano de obra, que se contrata a bajo costo. Recalcó que esta problemática ya ha sido abordada con el Gobierno Nacional y el sector de la construcción demostró estar capacitado para encarar proyectos de magnitud.
“Lo lamentable es que cuando se realiza la ejecución de esta obra, quienes son los peones y realizan el trabajo duro, somos nosotros los bolivianos, y lo hacemos a precio de gallina muerta, porque así nos subcontratan y encima nos maltratan. Y las autoridades hacen la vista para el otro lado, cuando nosotros somos enfáticos en decir que este trabajo debe ser para los bolivianos”, afirmó.
Al respecto, el presidente de la Cadeco, Julio Alemán, dijo estar sorprendido por esta situación, ya que en la licitación también participaron tres consorcios bolivianos que cumplían con los requisitos y exigencias que se planteaban en el Pliego de Base y Condiciones (PBC).
“Lastimosamente está quedando en discurso el tema de la reactivación, además de trabajar y dar empleo a la gente que lo necesita en nuestro país, porque sabemos cómo está el tema de trabajo. Sería importante que el Gobierno, a través de las instancias que están licitando estos proyectos, den muestras, porque esto puede generar trabajo a empresas, profesionales y personal técnico nacional”, mencionó Alemán.
El titular de la Cadeco enfatizó que el lema que usa el Gobierno Nacional de “construir Bolivia con manos bolivianas” deja de tener efecto con ese tipo de acciones, cuando habiendo proponentes bolivianos se da preferencia a manos extranjeras.
Ambos empresarios coincidieron en que cuando una empresa extranjera se adjudica una obra de magnitud, ésta termina subcontratando a empresas nacionales para que puedan encarar el proyecto, tal como se evidenció en el pasado con el tramo Entre Ríos-Palos Blancos, y otros.
Alemán recalcó que los consorcios nacionales tienen toda la capacidad de poder encarar este tipo de proyectos, considerando que este tramo se trata de ejecutar un pavimento rígido.
Mientras que Romero señaló que existe la necesidad que el Gobierno Nacional pueda reorientar este tipo de iniciativas para beneficiar a las empresas locales, ya que actualmente se cuenta con la tecnología necesaria para establecer obras civiles.
“Lo que nos llama la atención es que cuando vienen estas empresas de afuera, son empresas que llegan de maletín y que no traen más que contratos que son lesivos para los empresarios bolivianos y traen una forma de maltrato, que a veces por necesidad laboral las empresas locales terminan sometiéndose para no perder lo que tienen”, expuso.
Ven un doble discurso de reactivación económica
El senador por Comunidad Ciudadana (CC), Rodrigo Paz, explicó que existen licitaciones que, por el monto fijado, tienen una lógica internacional y hay un ordenamiento por cumplir, sin embargo, más allá de esto, urge la necesidad de reorientar las políticas y priorizar a empresas nacionales para generar un movimiento económico local y aportar a la reactivación económica, para que esto no sea solo “discurso”.
“Entiéndase que la empresa china viene con un préstamo. Entonces al no venir con un ámbito de préstamo o de recursos externos para colaborar la falta de recursos que tiene el Gobierno Central, hay otro tipo de normativas que pueden favorecer o dar cierta ventaja a empresas nacionales. Y es ahí donde no se entiende lo contradictorio del discurso del Gobierno”, señaló Paz.
El Senador por CC detalló que el Gobierno Nacional, en el presupuesto 2022, dispuso 78.000 millones de bolivianos en empresas quebradas y deficitarias, que son recursos que van a perder los bolivianos, mientras genera una licitación con la empresa China Harbour que con recursos nacionales se van a tener que pagar a una empresa extranjera.
“Esta es la contradicción más grande, por un lado, pagamos las empresas deficitarias y quebradas del Estado, mientras que por otro lado los recursos frescos que tenemos para inyectar a nuestra economía, lo estamos entregando a empresas extranjeras”, apuntó.
Paz mencionó que frente a esta situación no se puede hacer nada desde el Parlamento, ya que todo esto depende de una decisión que la asume el Ejecutivo, en este caso el presidente Luis Arce.
Reafirmó que en Bolivia existen empresas que están calificadas para poder encarar este tipo de obras y no tener que acudir a extranjeras.