El Gobierno quiere encarar lo antes posible la reforma de la Ley General del Trabajo, que rige desde 1942, para adecuarla a los principios de protección laboral de la Carta Magna, afirmó el ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa.

El Ministro habló en una entrevista con Efe del horizonte de las reformas que se prevén, de la necesidad de unificar en un solo cuerpo legal las centenares de disposiciones al respecto y de legislar sobre las realidades laborales creadas por la economía.
“La Constitución Política del Estado ha dejado muy chica a la Ley General del Trabajo porque ha puesto principios como la irrenunciabilidad, la imprescriptibilidad del derecho laboral, la estabilidad laboral y una serie de otros principios que son obra de este Gobierno”, dijo Hinojosa.
El Ministro destacó los avances en la protección de los derechos de los trabajadores en Bolivia respecto a otros países como Brasil o Argentina, como se puso de manifiesto, según dijo en una conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La estabilidad laboral ya no está garantizada ni en la Argentina, ni en el Brasil”, destacó Hinojosa, al sostener que en esos países recientes reformas “neoliberales” vulneran los derechos de los trabajadores si quieren mantener sus puestos de trabajo.
Insistió en considerar que la actual norma es “una camisa chica para que pueda abarcar lo que dice la Constitución” y subrayó que, en ese sentido, “una de las prioridades que ha planteado” el Presidente es avanzar en el tema de la ley.
No obstante, reconoció que los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) “no tienen mucho interés al respecto” y aseguró que usan el tema como plataforma de lucha cada vez que se lo toca. “Lo que hacen es plantear aspectos reivindicativos inmediatos, sin perspectiva y horizonte, cuando tenemos un proceso político que es de los trabajadores, que es de los movimientos sociales”, agregó.
Según Hinojosa, el principio que debe guiar la reforma es el “consenso” de su ministerio con los sindicatos y los trabajadores y, en su momento, los empresarios también podrán hacerse escuchar en la Asamblea Legislativa, otro escenario de concertación.